What Did You Learn in School Today

Cada vez hablamos más sobre la educación y el aprendizaje abiertos, expandidos, libres, conectados, caóticos, punks. Leer, escuchar y hablar sobre estas ideas en educación ya no resulta tan extraño, al menos desde la teoría, pero siguen sin encajar dentro de las estructuras educativas tradicionales. Juan Freire escribió hace unos días este artículo sobre la lenta y costosa adaptación de las universidades ante estas nuevas maneras de entender la educación y el aprendizaje.

Acaba de publicarse también el monográfico sobre «Cultura digital y prácticas creativas en educación» en el Vol. 6 N1 de la Revista de Universidad y Sociedad de Conocimiento. En este monográfico coordinado por Juan Freire encontramos los siguientes artículos:

  • Juan Freire. Monográfico «Cultura digital y prácticas creativas en educación». Resumen; pdf.
  • Aníbal de la Torre. Nuevos perfiles en el alumnado: la creatividad en nativos digitales competentes y expertos rutinarios. Resumen; pdf.
  • Tíscar Lara. El papel de la Universidad en la construcción de su identidad digital. Resumen; pdf
  • Enrique Dans. Educación online: plataformas educativas y el dilema de la apertura. Resumen; pdf.
  • Jim Groom & Brian Lamb. La ineducación del tecnólogo. Resumen; pdf.
  • Alejandro Gustavo Piscitelli. Facebook. Esa reiterada tensión entre la sobrepromesa y la invención de nuevos mundos. Resumen; pdf.

Volviendo a la Zona de Desarrollo Próximo

Por lo que se ve y cuentan los libros de Ciencias Naturales, las nubes pueden ser de cuatro tipos atendiendo a su forma: cirros, cúmulos, estratos o nimbos. Esta clasificación se nos revela en el colegio, cuando uno tiene entre diez y doce años y, como tantas otras clasificaciones que se nos revelan en el colegio, contradice un montón de cosas. Hasta este momento, las nubes, atendiendo a su forma, podían ser de muchos más tipos. Podían ser balones pinchados, maletas abiertas, soldados bailando, mujeres que fuman en pipa…Una cosa es segura, nadie veía ni cirros, ni cúmulos ni nada parecido.
Cuando eres pequeño y nadie te dice lo que tienes que ver, ves lo que quieres. En las nubes y donde sea. Después, en el colegio, te cuentan que las cosas no son como tú quieres verlas. Todo se iguala, se uniforma. Uno crece alegremente viendo las maletas en el cielo y los futbolistas que rematan con la cabeza, hasta que un día llega un listo que encima es maestro y te dice que no, que de futbolistas nada, y que eso que ves en el cielo puede ser como mucho un estrato o un cirro…pero nada más. En eso consiste la virtualidad.
(…)
La realidad real, sin embargo, tiene muchas más ventajas. Es más barata, más creíble, y lo que la hace más hermosa, se puede compartir (esta última característica hace también más hermosas otras cosas, como la comida, los secretos o las camas).

F. León de Aranoa, “La realidad real”, revista Academia nº 9 (1995)